Sobre la conexión permanente a Internet de Xbox 720

Xbox 720, por ponerle un nombre coherente a la sucesora de Xbox 360, está mucho más cerca de lo que creemos, y con ella se cuestiona hasta qué punto una conexión permanente a Internet sería necesario. Microsoft tiene que poner en marcha la maquinaria, por lo menos públicamente, si no quiere que la competencia le gane demasiado terreno en esta carrera a muerte que supone la llegada de la nueva generación. Una nueva era que, pese a emocionarnos como a niños cada vez que se deja ver en forma de vocabulario técnico ininteligible para la mayoría y promesas que quedan en el olvido y que no siempre llegan a cumplirse, no se salva de despertar los temores de muchos asiduos al mundo de los videojuegos. Ejemplos podríamos poner bastantes, pero vamos a centrarnos en quizá el más sangrante y polémico a la hora de hablar de la conocida bajo el nombre en clave Durango: la polémica conexión permanente a Internet.

Los primeros pasos del rumor

Pongámonos en antecedentes. Poco antes de que Sony llevara a cabo la presentación oficial de su próxima consola el 20 de febrero, la red de redes era un hervidero de rumores y premoniciones entre los que se podía encontrar absolutamente de todo. De entre todas las fuentes, la vertiente online de la revista británica Edge explicaba al detalle las características técnicas de PlayStation 4 antes de su presentación y por otra afirmaba que, además de capar la segunda mano e incluir Kinect de serie, Xbox 720 requeriría de una conexión permanente para estar operativa. Si en lo primero acertó, ¿por qué no lo haría en lo segundo?

Ante dicha filtración, Microsoft ni confirmó ni desmintió nada, dejando a la comunidad de jugadores el marrón de comerse la cabeza sobre qué le deparará en la siguiente consola que desarrollen los de Redmond. Otra vez los rumores apuntan a que será poco después de la GDC 2013, que se llevará a cabo la semana que viene, cuando comenzaremos a verle la patita a 720, pero antes hagamos una reflexión sobre lo que supondría que los rumores de Edge sean ciertos.

Pros y contras de una conexión permanente

Es obvio que desde que internet llegó a los hogares de prácticamente todo el mundo, las cosas han cambiado. No voy a hablar sobre la evolución tecnológica que deja en pañales los últimos avances de un año para otro ni el peso que tiene internet en ella, ya que es algo que todos conocemos y, qué demonios, estamos viviendo. Ahora bien, ¿hasta qué punto es necesario estar conectado para jugar? Depende de lo que consideremos jugar, por supuesto.

Jugadores los hay de todos los tipos y colores. Podemos encontrar aquellos que son capaces de conectarse a Xbox Live para hablar con sus amigos y decidir entonces a qué jugar todos juntos, sin olvidar a los que sólo disfrutan de los Call of Duty, Battlefield y compañía en sus modalidades online, mientras otros serán asociales y únicamente tendrán a bien asomarse al mar de internet para descargarse un DLC o alguna actualización que corrija ese maldito bug que le está amargando alguna aventura virtual.

Dicho esto, está claro que la presencia e importancia de internet en el ocio videojueguil de cada uno de nosotros es muy diferente, siendo para unos necesaria una conexión permanente y para otros un grano en las posaderas, por lo que una decisión tan drástica puede generar mucha controversia. Al fin y al cabo, estamos hablando de un DRM que no afecta sólo a un juego, sino a una consola. ¿Y si nos queremos llevar la Xbox 720 al pueblo, dando por hecho que desde en el pueblo no disponemos de acceso a la red? ¿Y si la línea se cae y nos quedamos un ratos aislados del mundo? ¿Y si, pese a que sea improbable a estas alturas, no tenemos contratado ningún proveedor? Pues la respuesta a todas estas preguntas, si nos guiamos por lo que pensamos saber hasta ahora, es que nos jodemos, hablando pronto, mal y claro.

Por supuesto, todo tiene su lado positivo. Estar en contacto con nuestros amigos mientras disfrutamos del último Halo que haya visto la luz, enviar constantemente informes de errores a las desarrolladoras para que trabajen en parches con tal de pulir detalles de los juegos (no hay mejor tester que millones de jugadores que además te pagan por hacer tu trabajo), retransmitir nuestras partidas prácticamente en directo o, simplemente jugar, son acciones que Microsoft y compañía pretenden que llevemos a cabo en la próxima generación, y para ellas la conexión permanente parece casi una obligación más que una opción. Cosas que hace años parecían muy, muy lejanas y que de la noche a la mañana están picando a la puerta, pero que para muchos siguen siendo un ideal imposible de alcanzar.

Eso sí, tampoco podemos obviar el hecho de que nuestros smartphones de última generación acostumbran a estar siempre conectados a internet, ya sea robando Wifi al vecino o gastando la tarifa de datos de turno. Otro ejemplo es el propio PC desde el que probablemente estáis leyendo estas líneas. ¿Cuánto hace desde que vuestro equipo se quedó sin conexión por última vez? ¿Acaso Steam no requiere una conexión permanente para poder disfrutar de sus siempre sugerentes y atractivos servicios? Microsoft en este caso no ha inventado la rueda, pero también hay que saber diferenciar entre la vida cotidiana y el vicio insano.

¿Y si la conexión permanente son los padres?

Y es que, para qué negarlo, la calidad de los proveedores de internet, por lo menos en España, deja demasiado que desear. Sí, algunos afortunados podrán lucir su fibra óptica de última generación que ha traído la mujer del futuro junto a la lejía y descargarse en menos que canta un gallo un archivo de un porrón de GB, pero eso no quita que sean una minoría. En otras palabras, puede que la conexión permanente en Durango sea una utopía, algo insostenible, un sueño que tendrá que esperar muchos años hasta que estemos preparados para poder aguantarlo en muchos sentidos.

Eso sí, todo lo dicho antes se aplica siempre que hayamos entendido bien el concepto al que nosotros mismos estamos dándole forma. Recordemos que Microsoft no ha dicho esta boca es mía en ningún momento, por lo que todavía no podemos asegurar nada. Quizá aquello de ‘conexión permanente‘ viene a significar que la consola entra en una suerte de modo suspensión, en el que se encuentra en busca de constantes actualizaciones en Xbox Live de los juegos que hayamos disfrutado y realiza otras tareas de mantenimiento para las que sí que necesita disponer de conexión permanente a internet. O quizá no y realmente no deja de ser un rumor y lo que encontraremos en Xbox 720 no tiene nada que ver con ello.

Tarde o temprano esperamos que la compañía americana tire de la manta y nos haga partícipes de su particular visión de futuro. Hasta entonces lo mejor será evitar el criticar con tanta facilidad como respirar, algo que por desgracia se ha puesto muy de moda. No en vano hablar desde la ignorancia es la tercera especialización de los españoles tras el inglés de nivel medio y la siesta.


  • Partiendo de que por ahora solo es un rumor y Microsoft todavía no ha dicho nada, me inclíno más por la deducción final. No necesariamente significa que sin internet no hay consola, no creo que los de Redmond puedan hacer algo así y más pensando que la principal finalidad de una consola es jugar.
    Lo que si que podría aceptar es la conexión para que ella misma se actualice y descarge para mantenerse al día y no hacernos perder tiempo cuando la encendemos.
    Parece que tendremos que esperar a que Microsoft mueva ficha.