The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X

Probamos la retrocompatibilidad con The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X, con un resultado espectacular. No solo tenemos mucha más resolución, sino que los tiempos de carga son ínfimos en comparación con el original. A esto se suman detalles como una suavidad enorme o que el inventario no nos lastra.

Cosas que nos han encantado de esta versión retrocompatible de The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X hay muchas. El rotro del emperador es un primer ejemplo de lo que nos perdíamos hace una década y pico en consolas. Los combates ahora son más dinámicos. No nos encontramos parones en medio de la acción. El inventario sale de forma instantánea, incluso cuando lo tenemos lleno.

The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X se goza

El mundo se ve mejor que nunca, con una distancia de dibujado que sorprende para un juego antiguo. Además, ahora sí se ven los árboles en la lejanía, el agua tiene un brillo especial, debido al salto de resolución y, en general, Tamriel… bueno, lo mejor es ver el vídeo que nos han pasado. Una experiencia que, para quien no viviera las aventuras de The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X tiene una nueva oportunidad.

Cuidades y paisajes mejorados con The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X ciudades

Vemos todas las cuidades y paisajes mejorados con The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X

Aparte de ver lo bien que va la retrocompatibilidad de Xbox 360 en Xbox One X, nos gusta ver que se ha dado otro empujón al detalle. Que tecnologías como el antialias, los filtros anisotrópicos o hasta el sonido tienen algo nuevo y mejorado. Es decir, no estamos ante el mismo juego de la generación pasada. Es una versión que casi podría pasar por una remasterización, viendo el poco esfuerzo que se han llevado algunas de estas en la generación actual. ¿Deberías jugar The Elder Scrolls IV Oblivion en Xbox One X? La respuesta es un rotundo sí, tanto si te lo pasaste en su momento, como si es la primera vez que te enfrentas a esta historia de traiciones e intrigas palaciegas.