Microsoft adquiere el grupo ODG y su Realidad Virtual

La compra de ODG nos hace pensar que Microsoft no fallará con la Realidad Virtual y Aumentada como con los responsables de Kinect.

ODG es un grupo con uno de los dispositivos de Realidad Virtual y aumentada más interesantes del mercado, el X6. Pero su tecnología y patentes dan para mucho más, sobre todo, unidos a la larga colección que tiene Microsoft en este y otros sectores. ¿Podemos decir ya que Xbox One tiene un futuro frente a Oculus Rift o Project Morpheus de Sony? Quizá el E3 2014 nos lo permita.

La Realidad Virtual y Aumentada pueden llegar a Xbox One con la compra de ODG.

La Realidad Virtual y Aumentada pueden llegar a Xbox One con la compra de ODG.

La historia de Kinect ha estado salpicada de muchas imprecisiones y decisiones que nos han descolocado. Pero la más notable fue la compra de los responsables de su tecnología por parte de Apple. Algo que dejaba el futuro del dispositivo en manos de un competidor de Microsoft. Una situación, cuanto menos, digna de estudio por parte de los responsables de Xbox One. Pero también puede darnos una pista sobre lo que hemos visto hace poco, con un nuevo cambio de rumbo en la política de los de Redmond y esa Xbox sin Kinect.

En cuanto a Osterhout Group u ODG, aunque sea la primera vez que escuchas su nombre, son uno de los grupos de desarrollo que más han llamado la atención de todo tipo de inversores, tanto en el sector civil como el militar. Se han ganado contratos en mercados diversos y son de los pocos que tienen control sobre todos los ciclos de su producto. Además, a diferencia del Alma Mater de Kinect, tienen su base en San Francisco, no en Israel… lo cual da un poco de confianza de cara a invertir en ellos.

¿Y por qué interesa ODG de cara a Xbox One? La respuesta es X6 y todo lo que conlleva este nombre. Porque son unas gafas con procesadores ARM integrados y aceleración gráfica, como Google Glass. También disponen de GPS y cámara. Disponen de capacidad para usar rayos infrarrojos y láser, que potencian la localización. Incluso llevan conectividad WiFi y BlueTooth… aparte de ser ligeras y tener un diseño muy parecido al de las gafas activas para ver televisión en 3D. Es decir, son un producto completo que puede llevarse de maravilla con Kinect… aparte de poder usarse en la calle.

Todo lo anterior puede sonarte a un proyecto llamado Fortaleza, que se desprendió de los archivos de Microsoft antes de saber que Xbox One no se llamaría Xbox 720. A partir de aquí, solo tenemos que imaginar lo que puede llegar en caso de que Microsoft sepa dar en el clavo con un diseño atractivo y el software oportuno. Es decir, juegos de realidad aumentada muy superiores a todo lo visto anteriormente. Esto, unido a todo tipo de experiencias 3D personales y, lo mejor de todo, poder continuar con la experiencia lejos de la consola.

Todavía es pronto para afirmar algo concreto. Pero después de tantas decepciones y de un lanzamiento tan accidentado con Xbox One, un producto así podría contentar a todos. Es decir, a los fans que compraron Xbox One el primer día, porque confiaban en la marca. A los que esperaban algo distinto con la nueva versión de Kinect. A los jugadores más “hardcore” y, por supuesto, al resto del mundo con dinero que gastar en dispositivos electrónicos para toda la familia.

Además, solo de pensar que cada miembro de la familia podría necesitar uno de estos, los accionistas de Microsoft pueden estar contando los billetes… con lo cual, todos contentos, ¿verdad?


  • A mi me ha decepcionado el E3 en lo que a la consola se refiere…
    Ni siquiera han anunciado unos triste casco con micro inalámbrico.