Alien Isolation a 1080p en Xbox One y con Kinect

Los 1080p de Alien Isolation en Xbox One, su uso de Kinect y por qué nos gustaría que Microsoft se uniera a Oculus Rift para tener ya realidad virtual.

Cuando probamos Alien Isolation con Oculus Rift en el E3 2014, olvidamos totalmente Xbox One, los 1080p y cualquier otra plataforma. El PC que lo movía ofrecía 120 imágenes por segundo constantes a dos veces 1280×720 de resolución. Es decir, más de cuatro veces lo que solemos ver en nuestras consolas habitualmente, aunque con todos los filtros posibles activados. Sin embargo, esta experiencia puede que no llegue a los hogares, con lo que pasamos del tema hasta que sea tan real como ir a una tienda y pedir una consola. ¿Y qué tenemos hoy que añadir?

En esta entrevista a Gary Napper, diseñador jefe en The Creative Assembly y también para Alien Isolation, deja caer algunas joyitas. Al final de la entrevista habla sobre lo que son capaces de aportar las nuevas plataformas. Como que en PS4 se ilumine el odioso led del mando cuando el alien esté cerca. Porque en el juego solo hay un enemigo xenomorfo. El resto son sintéticos que sueltan leche al romperse, gente de la estación orbital Sebastopol con el cerebro achicharrado y la propia nave.

Usar los elementos a mano, combinarlos y vivir, es el objetivo en Alien Isolation

Sabes que en Alien Isolation apenas hay cosas que hagan daño al alien… ¿verdad?

Otro aporte curioso es que Kinect entra en la ecuación. Sin embargo, más allá de mover la cabeza cuando estemos dentro de un cajón, armario, compartimento… o donde narices se nos haya ocurrido escondernos, ¿se podrá usar para algo más novedoso? Está claro que los comandos de voz funcionarán, pero ya que estamos, nos gustaría ver si Alien Isolation puede seguir nuestro latido cardíaco y reaccionar en consecuencia. Napper dijo que habían probado con eso, que les gustaba mucho Kinect Fitness, pero que no podía dar información concreta sobre el uso de Kinect en el juego. Es una pena, pero estas cosas se las suelen guardar hasta el último momento, ese en el que termina la instalación en tu Xbox One y el juego pasa a ser tuyo, no de sus desarrolladores.