Los matices de ser bueno o malo en Far Cry 4

Ser bueno o malo en Far Cry 4 dependerá de nuestras decisiones y acciones en Kyrat, aunque no todo será blanco o negro en la Senda Dorada.

Tras el éxito de Far Cry 3, en Ubisoft están poniendo toda la carne en el asador con tal de que su secuela directa esté a la altura de la situación, y detalles como escoger entre ser bueno o malo en Far Cry 4 pueden llegar a compensar algunos puntos flacos que quedaron en el aire en el pasado. Nos explicamos.

Ser bueno o malo en Far Cry 4 será decisión nuestra, pero no todo será blanco o negro en Kyrat.

Ser bueno o malo en Far Cry 4 será decisión nuestra, pero no todo será blanco o negro en Kyrat.

No es ninguna novedad a estas alturas de la vida que en un juego, dependiendo de nuestras acciones o decisiones, los acontecimientos previstos cambien para adaptarse a la historia que estamos labrando. Far Cry 4 no es una excepción y se abraza a dicha mecánica, aunque con sutiles diferencias respecto a las clásicas ramificaciones que estamos acostumbrados a encontrar en estos casos.

Recordemos un poco el argumento. Encarnamos a Ajay Ghale, un joven que vuelve a la tierra natal de su madre con tal de cumplir su último deseo: esparcir sus cenizas. En pleno peregrinaje entra en acción Pagan Min, un estrambótico joven que está provocando una guerra civil en el país, atrapándonos indirectamente en él. Nuestro protagonista está confundido y no sabe muy bien qué hacer, pero está claro que para salir del Kyrat tendrá que enfrentarse a la raíz de sus problemas. El cómo nos hará escoger entre ser bueno o malo en Far Cry 4.

A lo largo de la aventura podremos unirnos a diferentes facciones dentro de la Senda Dorada, cuyo objetivo es común: acabar con Pagan Min. Ahora bien, los métodos y los motivos de cada una de ellas para ellos son harina de otro costal, y nuestras decisiones personales nos llevarán a identificarnos con alguna de ella y, dramatizando, decidir si somos buenos o malos en Far Cry 4 pese a que tengamos interiorizado que por un lado no todo es blanco o negro y que por otro no somos más que un daño colateral, un peón, en una historia que nos viene grande.

¿Lograremos sentirnos identificados con Ajay? ¿Sentiremos realmente su confusión ante todos los acontecimientos que nos rodean? Lo sabremos en noviembre, una vez Far Cry 4 llegue a Xbox One y compañía.